RESERVA COGNITIVA. ¿Qué es? ¿Cómo fomentarla? María Sanz

RESERVA COGNITIVA. ¿Qué es? ¿Cómo fomentarla?

Con el concepto de “reserva cognitiva” nos referimos a la capacidad de resistir el deterioro cerebral sin presentar síntomas. Es decir, la reserva cognitiva consiste tener habilidades cognitivas que posibiliten suplir déficits conductuales y cognitivos que se asocian a una enfermedad, ya que, una persona puede presentar una lesión en el sistema nervioso central de manera objetiva, sin tener que mostrar un deterioro en su vida diaria.

A modo de ejemplo, podríamos imaginar a dos personas con un diagnóstico de Alzheimer (con anomalías cerebrales observadas mediante una prueba objetiva) y que una de ellas no presentara notablemente los síntomas característicos de la enfermedad, gracias a poseer una gran reserva cognitiva. Esto se debe a que la reserva cognitiva frenaría la manifestación de estos síntomas.

Cabe señalar que la reserva cognitiva puede ser trabajada para que aumente y así, poder beneficiarnos de ella. Por ello, a continuación, se muestran unos consejos aplicables a nuestra vida diaria:

 

  1. Estimulación cognitiva. Debemos de fomentar tareas que requieran un uso complejo del lenguaje, matemáticas y el razonamiento lógico, entre otras (Cálculo mental, sudokus, leer, jugar al ajedrez, etc.). Asimismo, tenemos que tener en cuenta los años de escolarización y formación, ya que los años de aprendizaje producen mayor conectividad y crecimiento neuronal.

 

  1. Ejercicio físico. Dado que ya sabemos que realizar ejercicio físico a diario es beneficioso, en este caso podría mejorar el riego sanguíneo cerebral y la plasticidad neuronal, y disminuir factores de riesgo.

 

 

  1. Ocio y tiempo libre. Interactuar con otras personas estimula el funcionamiento del cerebro, por lo cual sería óptimo utilizar nuestro tiempo libre para relacionarnos con las personas de nuestro entorno, y para realizar actividades de ocio que nos resulten estimulantes. Ya que ponernos a prueba y realizar tareas que nos resulten novedosas y retadoras, fomentará que usemos redes cerebrales que no usamos habitualmente, y así no se debilitarán con el paso del tiempo.

 

Como habrás podido comprobar la reserva cognitiva se adquiere ejercitando el cerebro. Es importante realizar actividades a diario que requieran un esfuerzo cognitivo, ya que a medida que envejecemos nuestras neuronas se deterioran, y si no las estimulamos acaban muriéndose. Mediante la reserva cognitiva podemos compensar el deterioro cerebral fortaleciendo nuestro cerebro con muchísimas actividades en nuestro día a día. Para terminar te dejamos una lista de ideas:

 

-Aprender a cocinar recetas desconocidas

-Aprender a tocar un instrumento

-Ir al cine

-Leer un libro

-Salir a pasear

-Volver a casa por un camino diferente al usual

-Dibujar

-Ir a un concierto

-Jugar a cartas

-Aprender a usar nuevas tecnologías

-Jugar a juegos de mesa

-Formarse en algún tema de interés

-Relacionarse con amigos

 

 

Rodríguez Álvarez, M., y Sánchez Rodríguez, J. L. (2004). Reserva cognitiva y demencia. Anales de psicología20(2).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: